giovedì, marzo 13, 2008

Una Cita en Jueves

El perno que aqui escribe, durante mucho tiempo no atinó a aceptar que no era un defecto la aparente falta de tematica de su modesto blog. Por esa razón lo fue dejando abandonado y un dia paró de actualizarlo. No solo la falta de monitos para ilustrar su manual de filosofia lo fue retrasando en la periodicidad. Las exigencias de la vida real hicieron lo suyo. Pasado un tiempo descubrió que una de las cosas que mas extrañaba del blog era la rutina de buscar links e imagenes en internet en sitios de similar sensibilidad.
Y bueno, como estamos tratando de estar de vuelta, he aqui otro sitio destacado por lo inteligente, consiso y elegante de su presentación. "Bienvenidos a la Fiesta" es un blog autodenominado Cuaderno de Notas y Diccionario de Literatura Infantil y Juvenil. Tras el no van a enconntrar un pesado tratado de sicologia infantil falobsesivo o metapatriarcal. Por el contrario, es una verdadera fiesta del placer de la lectura y de los mas variados intereses. Suelo visitarlo periodicamente no tanto buscando la recomendación de un titulo infantil, sino por lo que me indica como modelo de lectura usando una economia de recursos envidiable. La verdad es que despues de revisarlo, uno no solo está en condiciones de saber que libro regalar a ese sobrino que queremos que lea mas, sino que acabamos bien informados acerca de cuales son los temas que de verdad son importantes para el futuro de la literatura. Conservador en sus apreciaciones, elegante en su escritura. Tu que has llegado a este blog por una bendita casualidad porque andas buscando fotos reales de vampiros sangrientos, date una vuelta por ahi. Quien sabe si por osmosis terminas leyendo a Chesterton que es una de las buenas cosas que te puede pasar. Y no es chiste. Hablo en serio.
De la ultima visita a la fiesta aquella, esta cita de "Vida de Samuel Johnson" de James Boswell. La cita es mas que auto explicativa y es lo mas cercano a una delicia que he leido en la ultima semana.,
«una confusión y una indefinición del entendimiento que duró, yo diría, medio minuto. Me alarmé y recé a Dios para que al margen de cómo dispusiera afligirme en lo
corporal, me dejara intacto el intelecto. Esta plegaria, para poner a prueba la integridad de mis facultades, la hice en versos latinos. No es que fuera una buena composición, pero tampoco esperaba que lo fuese. Hice unos versos fáciles y concluí que seguía hallándome en plenitud de facultades».
Creo que Borges, en pleno siglo 20, despues de darse un feroz golpe en la cabeza practico un ejercicio semejante para confirmar que no habia quedado retardado.
un abrazo